La radio: ese onírico mundo

En algún momento de nuestra vida hemos encendido ese pequeño (o grande) aparato por el que “sale alguien hablando”. Tal vez de día, al levantarnos con nuestro radiodespertador a todo volumen; en el coche, para hacer el trayecto más ameno; para dormir, con la intención de que nos cuenten una historia para coger el sueño; o en la playa, o de barbacoa, o en una reunión de amigos para no tener que buscar entre incontables cd’s en casa, o simplemente por gusto.

La radio se basa en una comunicación punto a punto: yo que hablo desde el micrófono, tú que me escuchas desde tu receptor. Historicamente, la radio ha cumplido siempre una importante función, y por mucho que la tecnología cambie a pasos agigantados, la radio siempre formará parte de nuestra vida, de un modo u otro.

¿Por qué? Porque tenemos la necesidad de sentir que alguien nos acompaña. La radio es principalmente eso, compañía, obviamente también nos informa, enseña y entretiene. La ventaja que tiene este misterioso sonido que viaja por el aire en forma de radiofrecuencia es que mientras lo escuchamos no necesitamos estar pendientes de él, como ocurre con la televisión, por ejemplo, con lo que es el acompañante perfecto.

Yo no me imagino un mundo sin radio. Los que estamos inmersos en este mundo sabemos qué se siente al plantarse frente a un micrófono. Por mucho bagaje que tengamos siempre sentiremos los nervios en el estómago antes de que se encienda la famosa luz roja de “On air” o “En el aire”, siempre nos vamos a preguntar si hay alguien escuchando al otro lado y siempre vamos a dar lo mejor de nosotros para que sintáis que no estáis solos.

Los locutores somos como “Hulk” o el “Dr. Jekyll y Mr. Hyde”, y me explico: cuando nos colocamos los cascos y respiramos para salir al aire o grabar nos transformamos. En ese momento no importan los problemas que hayamos tenido horas antes, si estamos felices o contentos, pobres o ricos, en bermudas o con chaqueta. Tenemos la simple obligación de comunicar, de lanzar un mensaje, a ti que nos oyes, ya que estamos aquí para acompañarte y entretenerte, no para contarte penas. Estaremos ahí con solamente pulsar un botón.

Oyente, hay un tipo nuevo en la ciudad, se llama locutor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s